domingo, 9 de junio de 2019

Notas desde Costa Rica No 1. El paisa.

Paisa, una palabra usada con frecuencia por los costarricenses para referirse de forma despectiva al Nica que llega a trabajar honradamente al país. Al jornalero que saca de la tierra con sus laboriosas manos el alimento que luego llega a la mesa del comensal, al obrero que se parte el lomo levantando sus casas y edificios y a la empleada doméstica que muchas veces debe soportar el trabajo de esclavo que mantiene porque no tiene de otra.

Paisa. No se ustedes, pero la palabra me cae como agua fría cuando la escucho. En definitiva despectiva. Usada para tachar a alguien con "defectos" que muchas veces no tiene y que está impuesta por una actitud soberbia e inflada por el ego creciente que tuvieron nuestros vecinos unas décadas atrás. Un sentimiento de superioridad efímero sostenido por la creencia de que mientras más blancos seamos, mejores y con mas derechos contamos. Pero, ¿en qué se basa esta creencia realmente?

Antes de contestar esa pregunta contestemos otra, ¿Quién es un paisa? A la creciente ola de nicaragüenses exiliados que llegaron a Costa Rica, principalmente jóvenes universitarios y/o personas preparadas nos han confundido con venezolanos, colombianos, peruanos, chilenos o con cualquier otra nacionalidad sudamericana, al decirles que ¡somos nicaragüenses! la cara de sorpresa no es de esperar, sin mencionar el cambio de actitud.

"Pero usted no puede ser nicaragüense", me dijeron una vez, "y porqué no", le conteste, "es que usted no parece",  "ajá ¿y cómo somos los nicas?" pregunte. "Los nicas son chiquitos y morenos". Ahí la respuesta, un nicaragüense o "paisa", como algunos nos dicen, es una persona con esos rasgos; morenos, de baja estatura, que trabajan en la calle y que tiene una peculiar forma de pronunciar la jota. "Ejque ujtedej jablan jasí, con la jota", me dijo un taxista en tono burlesco, por dentro me sentí molesto, pero ante este tipo de comentarios prefiero reírme. Total, resulta que el taxista tenía raíces nicaragüenses.

Una vez acá, el nica establecido se transforma o se purga, ya sea a voluntad o por necesidad, pero ese es otro tema. Ellos también nos llaman "paisas", ya no son nicas, ahora llevan la tricolor en su automóvil o puesta en una camiseta de "la sele". Bueno, sigamos. Entonces los nicas o paisas debemos ser negritos, chaparritos, hablar con la jota y andar delantal o tener la ropa sucia como obrero recién salido de la faena. Al final eso no tiene nada de malo, lo contrario, el que trabaja lo hace por necesidad, porque es honrado y no prefiere robar.

Como el nica es asociado con estos trabajos el sentimiento de superioridad de algunos ticos es abrumador, a tal punto de evitar pasar cerca de vos, interactuar, conversar y mucho menos considerarte su igual, muchas veces me sucedió que me encontraba en una charla amena y al preguntarme mi nacionalidad y decir de donde vengo esta se acabó; caras largas, malas expresiones o silencio absoluto. Cuando pasa esto es mejor apartarse, xenofobia detectada.

En Costa Rica el 70% de los puestos laborales duros son ocupados por extranjeros, por no decir, que por nicas migrantes. El costarricense ya no labora en ese tipo de trabajos y prefiere no hacerlo. Por ello, la construcción, agricultura, lava carros y servicios domésticos son las plazas laborales disponibles para los  migrantes que llegan al país centroamericano. El nica que vino desde abril ha tenido que fajarse en estos rubros. Podes encontrarte chavalos universitarios trabajando en lo que sea, hasta vendiendo en  las calles de San José.

El nica es asociado en el vecino país del sur con el campesino, el indígena, el pobre, pero más que todo con el que no sabe nada, a tal punto de sufrir una marginación que lo obliga a cambiar de acento o hasta reemplazar su sentir nacional. La marginación es tal que he escuchado de algunos chavalos recién llegados expresiones como "a veces me da vergüenza ser nicaragüense,  nosotros no somos nada" o "no se porqué nací en Nicaragua". El abrumador bombardeo xenófobo viene hasta de formas muy sutiles, expresiones faciales y dichos, palabras o chistes.

 Y es en torno a ello que giran las burlas o expresiones de muchas personas por este lado del mundo. "Ese seguramente es un paisa. Todos los nicas son brutos", dijo una vez un conductor de bus cuando iba rumbo a la zona de Aurora, en Heredia. Al parecer el tipo era un piloto de la nasa o ingeniero superdotado, por que no se había dado cuenta que las calles en Costa Rica son como las europeas, donde solo pueden pasar carretas, después de todo esta es la Suiza del sur. Un auto se le había atravesado y pues, tenía placa tica, a como podía ser nica también era muy probable que no lo fuera. Ni modo, era domingo y el bus llegaba cada hora, tuve que aguantar el ácido.

A mi parecer, este sentimiento de superioridad viene desde los albores de La Guerra Nacional, cuando los Filibusteros al mando de William Walker pretendían conquistar Centroamérica. Caminando por el Parque Nacional de San José, me topo con un monumento que representa la victoria de Costa Rica sobre los Filibusteros. Según los guías turísticos "Costa Rica es el único país del  mundo que le ha ganado una guerra a Estados Unidos", bueno, no se que tan verídica sea esa historia, porque entre historiadores ticos y nicaragüenses no se ponen de acuerdo quién ganó la batalla de Rivas, o quién quemó el Mesón. Aunque el personaje de Juan Santamaría, que es ficticio para muchos (para mi también), desde un inicio me levantó sospechas y ganar una batalla en 15 minutos, mmm, no lo se Rick....

En resumen, el monumento en el Parque Nacional tiene a personajes masculinos y femeninos que representan a los países centroamericanos que participaron en la guerra contra las fuerzas de Walker. El que representa a Costa Rica sostiene a una mujer que casi desfallece, esta es Nicaragua. Es probable que la idea de que Nicaragua o los nicaragüenses siempre hemos dependido de Costa Rica viene desde esos tiempos, cuando toda Centroamérica venció a las fuerzas expedicionarias de la confederación sureña. El sentir de que los vecinos del norte les debemos mucho también ha alimentado la noción de que tienen derechos sobre el río San Juan, en aquellos años conocido como el desaguadero del gran lago y desde donde las tropas costarricenses frenaron el transito de los mercenarios.

Es innegable que ambos países cuentan con historias entrelazadas, así como también es innegable el sentimiento xenófobo de muchos costarricenses. Sin embargo la mano de obra que migro de Nicaragua desde hace décadas producto de las guerras y desastres naturales ayudó a levantar la economía de este país y permitió que muchos ticos dejaran de hacer trabajo duro. Si embargo, una crisis económica se avecina y es probable que muchos costarricenses empiecen a migrar hacia alguna parte donde encuentren trabajo.